8 de octubre de 2010

My life described in Beatles songs

Martha my dear, Why don't we do it in the road? I need you, Please please me Because I'm a loser Eight days a week, Don't let me down :(


I wanna be your man, All you need is love Michelle, Wait, I want to tell you We can work it out, Girl. Get back, I want to hold your hand <3


I'm so tired Dear Prudence, You never give me your money... I'll follow the sun, I will. If I fell, I'll cry instead.


I'll be back, I got a Ticket to ride, I will Drive my car Across the universe... When I get home from my Magical mystery tour, Ask me why.


Do you want to know a secret? P.S. I love you. If I needed someone, Baby it's you. Don't pass me by While my guitar gently weeps...


Tell me why You've got to hide your love away! Act naturally! It's only love! I've got a feeling You like me too much... I'll get you.


Your mother should know What goes on, She's a woman: Eleanor Rigby, I saw her standing there. Here, there and everywhere.


She said, she said: Think for yourself Girl! For no one! Because Tomorrow never knows.


I don't want to spoil the party, so... Good night... No reply? I should have known better. Yesterday I was Flying, now I'm For you blue.


I'm down. Honey don't Hold me tight. Happiness is a warm gun. Hello Goodbye... I'm Getting better With a little help from my friends.


Girl, Cry baby cry, You won't see me... I've got a Ticket to ride a Yellow submarine through a Sea of monsters, Within you, without you.


Oh! darling, I'll be a Nowhere man, The fool on the hill, in Misery, walking The long and winding road, in the Rain... so Don't bother me.


When I'm sixty-four, they'll say "Baby you're a rich man!", but I Can't buy me love, Another girl In my life, It's all too much...


I've just seen a face, I call your name, we Come Together, You really got a hold on me, we dance Rock and Roll music, Thank you girl! <3


But I'm only dreaming, I should have known better, it's Only a northern song... that's A day in the life of @

14 de septiembre de 2010

Venezuela amnésica

Con el pasar del tiempo me he dado cuenta de lo tolerantes que somos los venezolanos. De cómo sin importar qué nos pase, sin importar cuántos castigos suframos, cuántas leyes ridículas aprueben, ni cuántas injusticias nos pasen, nunca somos capaces de alzar la voz en descontento. Es casi como si el venezolano estuviera acostumbrado a ser abusado y tuviera miedo de aspirar a tener una vida digna, una vida mejor.

No tengo que pensar mucho para encontrar motivos de lucha, sólo en el 2010 han ocurrido tres casos dignos de alzamientos. En primer lugar, a pocos días de iniciado el año, el gobierno anuncia la devaluación del Bolívar en un 100%. Es decir, en un sólo día la economía del país tuvo una caída estrepitosa. De la noche a la mañana el dólar costaba el doble… Y la gente no hizo nada.

Ese mismo mes, el gobierno anunció cortes programados del servicio eléctrico a nivel nacional, por culpa del bajo nivel de agua en la represa del Guri. Sin embargo, creo personalmente que la verdadera razón fue el mal estado en que se encontraban las turbinas de la represa, debido al poco mantenimiento de las mismas. En mis 24 años de vida jamás había presenciado una crisis energética de tal magnitud, en donde todo el país tuvo que reajustar sus vidas para aprovechar los horarios en los cuales había energía eléctrica. Semejante atrocidad hizo que se pensara que éste había sido el colmo y que al Presidente no le quedaba mucho tiempo en Miraflores… Y la gente no hizo nada.

Y el caso más reciente, el del fallecimiento de Franklin Brito, un agricultor de 50 años que se declaró en huelga de hambre tras las múltiples injusticias sufridas a causa del gobierno. Un ser humano arriesgó su vida en la lucha por sus derechos, por lo que dignamente le pertenecía, y la terminó perdiendo sin que su caso fuera atendido… Y la gente no hizo nada.

Si la historia de Venezuela nos ha enseñado algo, es precisamente que el pueblo es totalmente capaz de hacerse respetar, y de vencer la tiranía de un gobierno injusto. Tal cual fueron los casos de la heroica generación del 28 ante Gómez, y de la generación del 58 contra Pérez Jiménez. Entonces, si tenemos antecedentes históricos, ¿Por qué el venezolano actual es tan cobarde?

Sinceramente pienso que a pesar de las enormes campañas electorales que se realizan, un alto porcentaje de la población ya no cree o confía en el poder electoral. En reiteradas ocasiones en que los venezolanos han sentido que pueden hacer la diferencia, han sido golpeados por resultados adversos y elecciones “perdidas” democráticamente.

Otro factor a considerar, aparte de la falta de fe, es la desmoralización que los venezolanos opositores sintieron ante el fallido golpe de estado del 2002. Es decir, si en aquel tiempo pudimos sacar a Chávez del poder, y éste encontró la manera de retomarlo tres días después, ¿qué esperanzas tenemos de derrotarlo algún día? Es una pregunta triste, pero pertinente.

Además de los factores previamente mencionados, creo que otro muy importante es el de la conveniencia. Un gran número de venezolanos que no están de acuerdo con la forma de obrar del gobierno actual no se pronuncian contra éste ya que reciben algún beneficio del mismo, sea un empleo prestigioso, bonos monetarios, trato preferencial o simplemente seguridad y privilegios sociales. El silencio de muchos está siendo comprado, y mientras el dinero siga llegando, ellos seguirán tan mansos como ovejas.

El pueblo venezolano es un pueblo sin memoria, un pueblo que se deja agredir, que se acostumbra al maltrato y que no se queja siempre y cuando su modo de vida no se vea afectado radicalmente. ¿Hasta cuándo aguantaremos estos abusos? ¿Acaso esperaremos hasta que el gobierno controle cuánta agua consumimos, qué canales de televisión podemos ver, el acceso a internet, por nombrar algunas?  ¿Acaso Venezuela reaccionará antes de que sea demasiado tarde?

9 de agosto de 2010

Inception: El Sueño Perfecto

Pocas veces en la vida, uno llega a experimentar eventos tan intensos que te dejan marcado de una forma u otra, situaciones que te hacen pensar, que encienden tu imaginación y que te llenan de emoción con tan sólo recordarlas. Hace un par de días presencié uno de esos eventos, ese evento se llama Inception.


Christopher Nolan lo ha hecho de nuevo. Ha conseguido atraparnos por 2 horas y 28 minutos en un mundo donde la realidad misma es cuestionada, un mundo en donde la mente es el escenario principal, y en donde nuestros recuerdos más preciados pueden volverse muy peligrosos.


Nolan nos presenta una historia muy compleja, pero con una curva de aprendizaje tan fácil que el espectador nunca se detiene a preguntar, sino que va comprendiendo y adentrándose en la historia al punto en que maneja conceptos como un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño (me encanta esa frase).


La actuación es impecable. Los directores de casting dieron en el blanco, todos los actores en la película le dan vida y color propio a sus personajes respectivos, y en el caso del equipo principal, la química que lograron demostrar en la pantalla es fantástica. Puedo decir que éste es uno de los mejores papeles que Leonardo DiCaprio ha hecho en su carrera (haciéndome olvidar que es DiCaprio en la pantalla), consiguiendo transmitir la urgencia de Cobb por volver a estar junto a sus hijos.


Con respecto al resto del equipo principal, puedo decir que Joseph Gordon-Levitt ya no será más el jovencito que conocemos de películas como 500 Days of Summer... Señores, ésta es la mejor actuación de Levitt hasta la fecha, encarnando al frío y calculador Arthur (mi personaje favorito), y robándose la atención de todos los espectadores con su elegante actitud y épicas escenas de pelea que dejan a más de uno con la boca abierta.


Ellen Page cumple su rol como Ariadne, la Arquitecto, haciendo las veces de intercomunicadora entre la audiencia y Cobb, siendo ella quien haga todas las preguntas que en el fondo nosotros mismos tenemos, pero de una manera en que no se nos insulta nuestra inteligencia, sino que sutilmente se nos otorgan las respuestas que nos ayudarán a entender lo que viene.


Tom Hardy interpreta al genial Eames, quien aporta la dosis de humor y rudeza a la cinta, siendo éste personaje el músculo de la operación, y el sano rival de Arthur. Hardy es el falsificador, y su experticie en el arte del engaño y el robo hacen que sus aportes sean invaluables.


Saito, interpretado por Ken Watanabe, sirve de gancho para que toda esta historia tenga lugar. Es él quien contrata a Cobb, y es su intervención en la misión es lo que da origen a la serie de eventos épicos que Inception nos trae. Más de una de sus líneas quedarán grabadas en nuestros subconscientes, y la penúltima escena de la película, que comparte con DiCaprio, es una de las más poderosas.


Y el último, pero no menos importante en este equipo élite es Yusuf, interpretado por Dileep Rao, quien luego de haber actuado en Avatar, dió el salto a otra producción taquillera como el maestro Químico, quien también trae a la cinta un toque de humor para aligerar la constante tensión.


Michael Caine poco a poco se está convirtiendo en el muso de Christopher Nolan(habiendo actuado en Batman Begins, The Dark Knight y The Prestige), interpretando esta vez a Miles, el padre de Cobb. Aunque su participación en Inception es escasa, siempre es agradecida, pues Caine nunca falla en plasmar a la figura de guía y consejero que todo protagonista necesita.


La inquietante actuación de Marion Cotillard como Mal, la esposa de Cobb, es una de las mejores del film, logrando que sintamos una amplia cantidad de emociones hacia ella, desde lástima hasta temor y rabia. Su rol a lo largo de la cinta nos conecta con las emociones de Cobb, y al momento de la revelación cerca del final de la película, nuestra concepción del personaje cambia radicalmente.


El céntrico rol de Cillian Murphy como Robert Fischer nos ayuda a conocer los efectos de la incepción (porque ASÍ se tuvo que llamar la película en español), sirviendo como el conejillo de indias perfecto. Desde que conocí a este actor en Batman Begins me ha gustado mucho su versatilidad, y en Inception no es la excepción.


Inception es una película única en demasiados aspectos, uno de ellos es que es una película de acción sin un villano claramente definido. En esta película el villano es el subconsciente mismo, quien sin un rostro fijo, logra causarles muchos problemas a Cobb y compañía.


Los efectos especiales en Inception son abundantes, sin embargo, están completamente justificados, y en vez de ser la atracción principal sirven de herramienta para ilustrar la complicada trama y mostrarnos las infinitas posibilidades del sueño conciente.


Todo este despliegue de epicismo es brillantemente orquestrado por nada más y nada menos que Hans Zimmer (Pirates of the Caribbean, Batman Begins, The Dark Knight, Sherlock Holmes), quien con sus magníficas partituras, mantiene al público en tensión, y a través del uso intenso de los metales logra transmitir la épica magnitud del film.


No he adentrado mucho en la trama de la película, pues quizás algunos de los que lean estas líneas no hayan tenido el placer de verla aún. A esas personas les doy un consejo: no esperen mucho tiempo y vayan a verla en el cine, es una experiencia que jamás podrán recrear en una pantalla casera. Inception es una obra maestra, y en definitiva ha dejado huella en el cine para siempre.


No puedo esperar a ver la última parte de la trilogía de Batman...